Bienvenidos

Damos la bienvenida a quienes nos visitan. Nuestro propósito es ejercer la defensa y difusión de la tradición católica desde su principal baluarte: la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Especialmente cuando, una vez abiertos ciertos espacios de recuperación frente a la acción devastadora que siguió al Concilio Vaticano II, se ve hoy atacada por muchos falsos tradicionalistas (cismáticos, sedevacantistas, rebeldes sin causa) que pretenden disfrazar de celo apostólico lo que es verdadera deserción.


"La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación".

(Catecismo de la Iglesia Católica, 81)


"Nuestra identidad es el único medio eficaz para ayudar a la Iglesia a restaurar la Cristiandad"

(Mons. Bernard Fellay, 16 de Julio de 2012)

EN RECUADRO

QUE NO NOS ESCANDALICE LA PASIÓN DE LA IGLESIA


La vemos desfigurada, cargando la cruz y coronada de espinas.

Escarnecida por el mundo y traicionada por muchos que visten de blanco, de escarlata, de negro, de jean.

Pero es la Iglesia, y por eso debemos ver en ella a Nuestro Señor Jesucristo que revive la Pasión en su Cuerpo Místico.

Más que nunca permanezcamos fieles, sosteniendo la Tradición católica cuando tantos huyen pretextando: “No, no es la verdadera Iglesia”, o “La Iglesia ha quedado sin Cabeza Visible”.

Es el testamento que ha dejado nuestro venerado Monseñor Marcel Lefebvre a sus verdaderos herederos.


Ver nuestra entrada: LA PASIÓN DE LA IGLESIA

"Yo estaré en agonía, por causa de las almas más beneficiadas, hasta el fin del mundo. Durante este tiempo de agonía –hijo mío- nadie debe dormir”
(
Ntro. Sr. Jesucristo, en: “Una visión profética del Padre Pío”)

23/11/14

SANTIFIQUEMOS EL DOMINGO

SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, Y COMPRENSIBLE EN ESTA SOCIEDAD LIBERAL Y CONSUMISTA EN QUE VIVIMOS, QUE EL COMERCIO NO RESPETE LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR.

TAMBIÉN SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, E INCREÍBLEMENTE ACEPTADO, QUE MUCHOS CATÓLICOS APROVECHEN ESOS DÍAS SAGRADOS PARA HACER SUS COMPRAS, VISITANDO LOS CENTROS COMERCIALES.

DE LO CUAL RESULTA QUE SE ALIENTA A LOS COMERCIANTES A ABRIR SUS NEGOCIOS, Y A EXIGIRLES A SUS EMPLEADOS QUE TRABAJEN, PRIVÁNDOLOS DEL CULTO CATÓLICO Y DEL DESCANSO REPARADOR.

ES MUY NECESARIO RECORDAR A LOS CATÓLICOS SUS DEBERES, TANTO EN LO QUE SE REFIERE A LA REALIZACIÓN DE TRABAJOS SERVILES EN ESOS DÍAS, CUANTO DE EVITAR LO QUE PUEDA INDUCIR A QUE OTROS REALICEN ESOS TRABAJOS Y SE VEAN PRIVADOS DE CUMPLIR SUS DEBERES RELIGIOSOS.

ESTO DICE EL CATECISMO DE SAN PÍO X: 



3º.- Del tercer mandamiento
390.- ¿Qué nos manda el tercer mandamiento: SANTIFICARÁS LAS FIESTAS? - El tercer mandamiento: santificarás las fiestas, nos manda honrar a Dios con obras de culto en los días de fiesta.
391.- ¿Cuáles son los días de fiesta? - En la ley antigua eran los sábados y otros días particularmente solemnes para el pueblo hebreo; en la ley nueva son los domingos y otras festividades establecidas por la Iglesia.
392.- ¿Por qué en la ley nueva se santifica el domingo en lugar del sábado? - En la ley nueva se santifica el domingo, que significa día del Señor, en lugar del sábado, porque en tal día resucitó Jesucristo Nuestro Señor.
393.- ¿Qué obra de culto se nos manda en los días de fiesta? - Se nos manda asistir devotamente al santo sacrificio de la Misa.
394.- ¿Con qué otras obras santifica el buen cristiano las fiestas? - En buen cristiano santifica las fiestas: 1º., asistiendo a la Doctrina cristiana, al sermón y a los divinos oficios; 2º., recibiendo a menudo y con las debidas disposiciones los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía; 3º., ejercitándose en la oración y en obras de cristiana caridad con el prójimo.
395.- ¿Qué nos prohíbe el tercer mandamiento? - El tercer mandamiento nos prohíbe las obras serviles y otras cualesquiera que nos impidan el culto a Dios.
396.- ¿Cuáles son las obras serviles que se prohíben en los días festivos? - Las obras serviles que se prohíben en los días festivos son las obras que se llaman manuales; a saber, los trabajos materiales en que el cuerpo tiene más parte que el espíritu, como las que de ordinario ejecutan los criados, obreros y artesanos.
397.- ¿Qué pecado se comete trabajando el día de fiesta? - Trabajando el día de fiesta se comete pecado mortal; pero excusa de culpa grave la brevedad del tiempo que se emplea.
398.- ¿Hay algunas obras serviles que se permiten los días de fiesta? - Se permiten los días de fiesta las obras que son necesarias a la vida o al servicio de Dios y las que se hacen por causa grave, pidiendo licencia, si se puede, al propio párroco.
399.- ¿Por qué fin se prohíben en las fiestas las obras serviles? Se prohíben en las fiestas las obras serviles para que podamos atender mejor al culto divino y a la salvación de nuestra alma y para descansar de nuestras fatigas. Por esta razón no se prohíbe en ellas algún honesto esparcimiento.
400.- ¿Qué otras cosas hemos de evitar principalmente en las fiestas? - En las fiestas hemos de evitar principalmente el pecado y todo lo que pueda inducirnos a él, como son las diversiones y reuniones peligrosas.

HOY ES DOMINGO

SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, Y COMPRENSIBLE EN ESTA SOCIEDAD LIBERAL Y CONSUMISTA EN QUE VIVIMOS, QUE EL COMERCIO NO RESPETE LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR.

TAMBIÉN SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, E INCREÍBLEMENTE ACEPTADO, QUE MUCHOS CATÓLICOS APROVECHEN ESOS DÍAS SAGRADOS PARA HACER SUS COMPRAS, VISITANDO LOS CENTROS COMERCIALES.

DE LO CUAL RESULTA QUE SE ALIENTA A LOS COMERCIANTES A ABRIR SUS NEGOCIOS, Y A EXIGIRLES A SUS EMPLEADOS QUE TRABAJEN, PRIVÁNDOLOS DEL CULTO CATÓLICO Y DEL DESCANSO REPARADOR.

ES MUY NECESARIO RECORDAR A LOS CATÓLICOS SUS DEBERES, TANTO EN LO QUE SE REFIERE A LA REALIZACIÓN DE TRABAJOS SERVILES EN ESOS DÍAS, CUANTO DE EVITAR LO QUE PUEDA INDUCIR A QUE OTROS REALICEN ESOS TRABAJOS Y SE VEAN PRIVADOS DE CUMPLIR SUS DEBERES RELIGIOSOS.

ESTO DICE EL CATECISMO DE SAN PÍO X: 



3º.- Del tercer mandamiento
390.- ¿Qué nos manda el tercer mandamiento: SANTIFICARÁS LAS FIESTAS? - El tercer mandamiento: santificarás las fiestas, nos manda honrar a Dios con obras de culto en los días de fiesta.
391.- ¿Cuáles son los días de fiesta? - En la ley antigua eran los sábados y otros días particularmente solemnes para el pueblo hebreo; en la ley nueva son los domingos y otras festividades establecidas por la Iglesia.
392.- ¿Por qué en la ley nueva se santifica el domingo en lugar del sábado? - En la ley nueva se santifica el domingo, que significa día del Señor, en lugar del sábado, porque en tal día resucitó Jesucristo Nuestro Señor.
393.- ¿Qué obra de culto se nos manda en los días de fiesta? - Se nos manda asistir devotamente al santo sacrificio de la Misa.
394.- ¿Con qué otras obras santifica el buen cristiano las fiestas? - En buen cristiano santifica las fiestas: 1º., asistiendo a la Doctrina cristiana, al sermón y a los divinos oficios; 2º., recibiendo a menudo y con las debidas disposiciones los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía; 3º., ejercitándose en la oración y en obras de cristiana caridad con el prójimo.
395.- ¿Qué nos prohíbe el tercer mandamiento? - El tercer mandamiento nos prohíbe las obras serviles y otras cualesquiera que nos impidan el culto a Dios.
396.- ¿Cuáles son las obras serviles que se prohíben en los días festivos? - Las obras serviles que se prohíben en los días festivos son las obras que se llaman manuales; a saber, los trabajos materiales en que el cuerpo tiene más parte que el espíritu, como las que de ordinario ejecutan los criados, obreros y artesanos.
397.- ¿Qué pecado se comete trabajando el día de fiesta? - Trabajando el día de fiesta se comete pecado mortal; pero excusa de culpa grave la brevedad del tiempo que se emplea.
398.- ¿Hay algunas obras serviles que se permiten los días de fiesta? - Se permiten los días de fiesta las obras que son necesarias a la vida o al servicio de Dios y las que se hacen por causa grave, pidiendo licencia, si se puede, al propio párroco.
399.- ¿Por qué fin se prohíben en las fiestas las obras serviles? Se prohíben en las fiestas las obras serviles para que podamos atender mejor al culto divino y a la salvación de nuestra alma y para descansar de nuestras fatigas. Por esta razón no se prohíbe en ellas algún honesto esparcimiento.
400.- ¿Qué otras cosas hemos de evitar principalmente en las fiestas? - En las fiestas hemos de evitar principalmente el pecado y todo lo que pueda inducirnos a él, como son las diversiones y reuniones peligrosas.

22/11/14

¡MUY ESCLARECEDOR!

PARA QUE NADIE SE LLAME A ENGAÑO, CUANDO DE DEFENDER LA TRADICIÓN CATÓLICA SE TRATA.

 


Publicado en LA HONDA DE DAVID


Girondinos y jacobinos de la "falsa Tradición"

 

 






 Podemos leer en la wikipedia, dentro del término "reaccionario" la siguiente explicación: Desde la misma Revolución francesa se viene produciendo el paradójico hecho de considerar contrarrevolucionarios o reaccionarios no sólo a los partidarios del AntiguoRégimen, sino también a los iniciadores de un movimiento revolucionario cuando son sobrepasados por la izquierda por los líderes siguientes, e incluso perseguirlos con más fuerza que a aquellos, por considerarlos traidores. Eso ocurrió con los moderados girondinos por los radicales jacobinos, que les llevaron a la guillotina, antes de ser a su vez llevados a ella por la reacción thermidoriana. Ante esto, se ha acuñado el lema, muchas veces repetido y aplicado a distintos procesos revolucionarios, según el cual "la revolución devora a sus hijos". Esta idea es atribuida, en su origen, al francés Pierre Victurnien Vergniaud (un girondino guillotinado por los jacobinos en 1792), quien dijo: Es de temer que la revolución, como Saturno, acabará devorando a sus propios hijos."

Es lastimoso constatar como ese mismo proceso se ha venido dando dentro mismo del movimiento Tradicionalista. Lastimoso pero no  imprevisto, puesto que el diablo (del griego: "diabolos" de la raíz dia-ballo, dividir) se encuentra particularmente interesado en el debilitamiento del remanente fiel.  Y el arma utilizada ha sido la del celo amargo. Recuerda San Antonio María Claret: "Los Apóstoles, adoctrinados por el divino Maestro, todos tenían la virtud de la mansedumbre, la practicaban y enseñaban a los demás, singularmente a los Sacerdotes. Así es que Santiago decía: ¿Hay entre vosotros alguno tenido por sabio y bien amaestrado para instruir a otros? Muestre por el buen porte su proceder y una sabiduría llena de dulzura. Mas, si tenéis un celo amargo y el espíritu de discordia en vuestros corazones, no hay para qué gloriaros y levantar mentiras contra la verdad, que esa sabiduría no es la que desciende de arriba, sino más bien una sabiduría terrena, animal y diabólica. Yo quedé espantado la primera vez que leí estas palabras del santo Apóstol al ver que la ciencia sin dulzura, sin mansedumbre, la llama diabólica. ¡Jesús, diabólica!... Sí, diabólica es, y me consta además por la experiencia que el celo amargo es arma de que se vale el diablo, y el Sacerdote que trabaja sin mansedumbre sirve al diablo y no a Jesucristo".

Allí tenemos, como ejemplo, a los de la "falsa resistencia",  a los del "Non serviam" que dicen reconocer a la autoridad pero no lo ponen en práctica y que son nuestros "girondinos". Se ven sobrepasados continuamente por los jacobinos ("sedevacantistas" -radiales o no- , "recalcitrantes", "dimonianos", etc). A tal punto que, con el tiempo,  han debido acudir a nuestros argumentos y le recuerdan al Padre tal que había advertido en su momento sobre la "postura enfermiza que supone el querer ubicarse siempre en la posición más extrema, propia del celo amargo", los califican (a los jacobinos) de "protestantes" (lo que nosotros hicimos con ellos...), les sacan a relucir las dudas que presenta el "Mensaje de La Salette" (versión 1879) que nosotros expusimos allá por al año 2009 (claro que no nos citan porque somos partidarios del "Antiguo régimen" tan odiado por ellos...)

En Francia, cuna de la Revolución, los girondinos de la "falsa Tradición" se encontraban representados en la "Dame Gentiloup" administradora del foro de discusión "Un Evêque s' est levé" cuyo leitmotiv era el del "no al acuerdo práctico". Pues bien, sobrepasada por los jacobinos participantes de su foro, que le exigían más "pureza", debió cerrar su espacio. Allí se queja de los "métodos revolucionarios que asolan internet aun entre nosotros" pero lo cierto es que ella cumplió su papel de Kerensky de la Tradición y ahora ya no es útil. Como cuña jacobina, el blog "Avec l' Immaculée" se muestra cada tanto reacio a seguir los lineamientos del líder girondino y les señala sus "contradicciones" (la Revolución debe avanzar e ir más rápido...)

Luego está el "valiente" (todos los revolucionarios son calificados así por los girondinos) P. Pfeiffer, el cual emplaza a Mons. Williamson a consagrar un Obispo (esta vez sin ningún tipo de justificación y en consecuencia de naturaleza exclusivamente cismática) ¡amparándose en la Suma Teológica y acusando al líder girondino de "discordia"! (el enlace fue borrado pero existió y de el se hacen eco los jacobinos en una página de facebook)

21/11/14

ASÍ SE EXPLICA ESTE MEDIO SIGLO DE OSCURIDAD POSCONCILIAR



Publicado en L'OSSERVATORE ROMANO



Cincuenta años después de la semana negra


20 de Noviembre de 2014





Hace medio siglo, el 21 de noviembre de 1964, se concluía el tercer período del Vaticano II. Ese día se aprobaron, por gran mayoría, tres documentos: la constitución dogmática Lumen gentium sobre la Iglesia, el decreto sobre las Iglesias orientales católicas y el referido al ecumenismo. El resultado se percibió inmediatamente muy positivo, pero llegó al término de una semana que, por la sucesión de golpes de efecto vividos dramáticamente por no pocos padres conciliares y así relanzados por los medios de comunicación de medio mundo, inmediatamente se la llamó «negra».
Al releer las crónicas de entonces se comprende fácilmente por qué un obispo holandés, el primero, habló de «semana negra». La puesta en juego era altísima, porque tocaba puntos decisivos de esa renovación, indispensable y urgente, planteada al Vaticano II. El cristianismo parecía —escribió en 2012 Benedicto XVI, que participó en el concilio como experto—, en efecto, «perder cada vez más su fuerza eficaz», se presentaba «cansado» y precisamente para que «pudiera volver a ser una fuerza que modelara el mañana, Juan XXIII había convocado el concilio». Y justamente esta fue «la grandeza y al mismo tiempo la dificultad de la tarea» de la más numerosa asamblea de obispos jamás convocada.
Hoy nadie duda de que ese «aggiornamento» se realizó y son pocos los que niegan sus frutos, en estas décadas ampliamente demostrados como positivos, y no sólo para la Iglesia católica. Desde el comienzo estuvo claro que en la asamblea había una amplia mayoría reformadora, contrarrestada por una aguerrida minoría que veía con preocupación y temor toda renovación. Pablo VI, elegido en cónclave tras la muerte de Roncalli como continuador de su intuición, demostró inmediatamente saber guiar el concilio, entre gestos simbólicos que tenía como don y mediaciones pacientes orientadas a obtener el mayor consenso posible en apoyo de la línea de renovación que prevalecía entre los padres conciliares.
Algunos días antes de la «semana negra» tuvo lugar un gesto que sólo más tarde se comprendió: el 13 de noviembre de 1964, al término de una celebración en rito bizantino, el Pontífice depositó su tiara sobre el altar de San Pedro, ofrecida para los pobres, nunca más usada por Montini y abandonada por sus sucesores. Luego, del lunes 16 al sábado 21, los golpes de efecto se multiplicaron: se leyó una Nota explicativa praeviasobre la relación entre primado romano y colegialidad episcopal, anunciado el reenvío del documento sobre la libertad religiosa y la introducción de una veintena de modificaciones al decreto sobre el ecumenismo, episodios leídos con lucidez en los diarios de Yves Congar y Henri de Lubac hace ya medio siglo, no tan dramáticos como los que vivieron muchos otros y, es más, oportunos, como fue el decisivo decreto sobre la libertad religiosa, aprobado un año más tarde.
Reconstruidos con rigor y equilibrio esos días, Luis Antonio Tagle escribió en 1999 que «sin la «semana negra» el Vaticano II no hubiese sido lo que fue: de allí surgen bellas lecciones, bellísimos documentos, apasionantes horizontes, pero también dolorosas heridas», haciendo del concilio «una fuente de gracia» para la Iglesia y el mundo. Poco después de su conclusión Pablo VI dijo a Jean Guitton que el Vaticano II abrió los caminos y lanzó las semillas, y si la historia enseña que los tiempos sucesivos al concilio estuvieron marcados por inercia y turbación —concluye Montini— es necesario que surjan apóstoles y profetas para encarnar el espíritu del Vaticano ii, un concilio que recapituló el pasado y anuncia el futuro.


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TONTO Y RETONTO XLVIII

EL PAÍS Y RELIGIÓN DIGITAL COINCIDEN.

 

ANTICLERICALES Y CLERICALES SE DAN LA MANO.

 

¿PARA QUÉ?


PARA ACUSAR A "CONSERVADORES" Y "ULTRAMONTANOS".

 

A RÍO REVUELTO, GANANCIA DE PECADORES.

Publicado en RELIGIÓN EN LIBERTAD

Actualizado 20 noviembre 2014


El País y Religión Digital: sectarios y ridículos

Por Jorge Soleil

 

El País y Religión Digital: sectarios y ridículos




No voy a entrar en el caso de los abusos sexuales cometidos por un grupo de sacerdotes de Granada. Hay suficiente información en los medios y el obispo de Granada, Mons. Javier Martínez, ha explicado con transparencia cómo ha sido su actuación. Evidentemente, sólo puedo añadir mi muestra de repulsión hacia los actos de los que se están hablando.

Pero uno se asoma al entrañable El País, esa especie de Enciclopedia Álvarez del anticlericalismo, y se queda estupefacto. A las habituales dosis de maldad e ignorancia con que aliña el diario su información religiosa, se une esta vez la vergüenza ajena por el ridículo de un diario que aspiraba a ser serio (aunque quizás eso fue hace mucho) y que no llega ni al nivel de una gacetilla de estudiantes.

En concreto, en la crónica de José AntonioHernández, se afirma en referencia al grupo de sacerdotes abusadores que "este clan, integrado por curas fundamentalistas y ultraconservadores, es conocido en Granada como Los Romanones, en alusión al nombre del presunto líder".

Claro, era un ingrediente que El País no podía dejar de lado: los abusadores (por cierto, con prácticas homosexuales, algo que la crónica no recoge), tenían que ser fundamentalistas y ultraconservadores. Les ha faltado añadir que probablemente eran ratzingerianos.

Pero el caso es que uno sigue leyendo en el link sugerido por El País, de Religión Digital,  para enterarse más sobre quiénes eran esos tipos y la sorpresa no puede ser mayor. Esperaba que fuesen curas de sotana, que tras su aparente vida austera escondieran a un vicioso impenitente y que tuvieran vínculos con alguno de los típicos "ogros" del imaginario comecuras, como el Opus Dei o los curas defensores del rito tridentino. Pero no. Allí leo con asombro el artículo firmado por Jesús Bastante, un texto que desvela una caradura de dimensiones gigantescas.

En efecto, allí leo lo siguiente:
"Son una docena, entre sacerdotes y laicos (10 y 2). Son ultraconservadores de pensamiento, aunque con formas y prácticas muy modernas". Atención, no modernas, sino muy modernas. Vaya usted a saber qué es eso. En cualquier caso, estos ultramodernos resulta que también son ultraconservadores. Ahí queda eso. Y sin mover una pestaña.

Pero la cosa no acaba aquí. Resulta que, en palabras de Bastante, "Los sacerdotes no usan alzacuellos, tienen un alto nivel económico y disponen de muchos bienes, repartidos por Granada y la provincia". Vamos que estos "supercarcas" no es no llevaran sotana, sino que no llevaban ni siquiera alzacuellos, estaban forrados y vivían a todo tren, nos imagnamos que luciendo modelitos caros, y sus formas eran supermodernas. ¡Pues vaya ultraconservadores más raros!

Para acabar de arreglarlo, se nos informa de que "su líder era un ex-focolar", ya se sabe, los Focolares de Chiara Lubich, ese grupo ultrafundamentalista ante el que los seguidores de Monseñor Lefebvre parecen un hatajo de hippies.

Vamos, que había que soltar lo de ultraconservador a toda costa, como quien le echa sal al aliño, y poco importaba cuál era la realidad. Caña a los carcas aunque sea mentiendo como bellacos.

Primero sentí vergüenza, pero luego he de reconocer que me ha entrado la risa: ¡menudo ridículo!

Si alguien podía albergar alguna duda, ya la ha resuelto: El País y Religión Digital son fuentes totalmente desacreditadas, una combinación de sectarismo y desvergüenza que cae por su propio peso.

MONSEÑOR BERNARD FELLAY SE DIRIGE A LOS AMIGOS Y BIENHECHORES


Publicado en DICI


Carta a los Amigos y Bienhechores n° 83

21-11-2014




Bernard-Fellay-LAB-83 



Resumen: Mientras el estado de la Iglesia continúa deteriorándose, Mons. Fellay recuerda la visión casi profética que el futuro Benedicto XVI tenía del futuro de la Iglesia, hace ya 17 años.

En medio de este desastre, la Fraternidad continúa desarrollándose y trabajando por la santificación de las almas, prestando atención especial a la familia cristiana, a los colegios católicos, a los ejercicios espirituales de San Ignacio y por sobre todo a la formación y santificación de los sacerdotes.




Queridos amigos y bienhechores,
Hace ya 17 años, el futuro Benedicto XVI presentaba su visión del futuro de la Iglesia: entonces parecía muy pesimista. Preveía una tal fragmentación del Cuerpo Místico que quedaría reducido a un conjunto de pequeños grupos aún vivos, pero en medio de una decadencia generalizada.

“Tal vez debemos decir adiós a la idea de una Iglesia que reúne a todos los pueblos. Puede ser que estemos en medio de una nueva era de la historia de la Iglesia, constituida de un modo totalmente diferente, donde el cristianismo existirá más bien bajo el signo del grano de mostaza, en pequeños grupos aparentemente sin importancia, pero que vivirán intensamente para luchar contra el mal y sembrar el bien en el mundo…” [1]

“Se parecerá menos a las grandes sociedades, será más bien la Iglesia de las minorías, se perpetuará en los pequeños círculos vivos, donde gente convencida y creyente actuará según su fe. Pero es precisamente de ese modo que volverá a ser, como dice la Biblia, «la sal de la tierra»” [2]

Visión desastrosa del futuro de la Iglesia

¿Esta visión es fruto de la sagacidad personal del cardenal Josef Ratzinger, o se inspira en otra fuente, como el secreto de Fátima? Sólo él puede saberlo. De todos modos, gradualmente y sobre todo después del Concilio, asistimos a la lenta desaparición de la Iglesia tal como se presentó durante al menos 1.500 años, es decir como una sociedad que impregnó profundamente toda la vida humana y todo el cuerpo social, procurando formar un todo profundamente armonioso con lo temporal, incluso si el poder temporal a menudo trató de avanzar sobre el poder espiritual de la Iglesia. Desde la Revolución francesa estamos viendo no solamente la desaparición de los dos poderes, sino también una voluntad incesante de combatir y de reducir la influencia tan beneficiosa de la Iglesia sobre la sociedad humana. Desde el postconcilio, con la disminución espantosa del número de las vocaciones sacerdotales, con la pérdida de cientos de miles de religiosos y religiosas que habían entregado su vida por Dios y el prójimo, esta presencia de la Iglesia en los colegios, en los hospitales, en la vida social y política, prácticamente ha desaparecido. No se toma ninguna medida seria para frenar esta desaparición catastrófica de la Iglesia de la sociedad. Ha quedado reducida a la sacristía. Y lo que es aún peor, en los países donde la Iglesia había prodigado sus beneficios, en países que antaño se llamaban cristianos, incluso las iglesias y las sacristías están vacías… Ya no estamos tan lejos de la visión casi profética del cardenal Ratzinger.

Pero a estos elementos exteriores se agregan otros, propios de la vida interna de la Iglesia. Son las señales de una debilidad ante un enemigo ya no exterior, sino a partir de ahora interior. Se disuelven cada vez más claramente la unidad de la fe y la unidad de gobierno en la santa Iglesia; en cuanto a la unidad litúrgica, con las aperturas realizadas por la nueva misa en la dirección a la “creatividad”, sobre todo con la multiplicación de las oraciones eucarísticas, hace ya tiempo que voló en mil pedazos. En lo referente a la moral, el último Sínodo sobre la familia es una trágica manifestación de la proliferación de opiniones contradictorias que reina en este ámbito, y que la autoridad parece ya no poder contener, cuando no es ella misma la que las favorece…

En medio de este desastre, señalado por muchos observadores, nadie duda que nuestra modesta Fraternidad aparece como “un pequeño grupo aparentemente sin importancia, pero que vive intensamente para luchar contra el mal y sembrar el bien en el mundo…” Si por una parte nos duele profundamente ver a la Iglesia desfigurada, por otra, cantamos todos los días el Magnificat por las maravillas que el Todopoderoso nos permite realizar todavía.

La familia cristiana

Quisiéramos darles en breves líneas un panorama del desarrollo actual de la Fraternidad, que a pesar de los golpes que recibe de todas partes, no cesa de transmitir la gracia de Dios, y fortificar las almas en su dura y peligrosa peregrinación hacia el Cielo. Desde hace mucho tiempo nos damos cuenta que se debe prestar una atención muy particular a la familia cristiana, hogar sagrado donde nacen los niños destinados no solamente a la vida sobre esta tierra, sino a la vida del Cielo. Hay algo aterrador y diabólico en el refinamiento de la crueldad que se está empleando para atacar este santuario, desde la vida del niño por nacer en el seno de su madre.

¡Ante el número de familias numerosas que cultivan serenamente la virtud y buscan la gloria de Dios sin descuidar, antes al contrario, sus deberes con el prójimo y la sociedad, no podemos sino dar gracias a Dios y admirar el trabajo tan eficaz de la gracia! Sí, queridas familias, aunque la vida cristiana conlleva sus exigencias, la ayuda de Dios, la gracia, nunca falta, sean cuales fueren las circunstancias que reclaman frecuentemente un cierto heroísmo de vuestra parte. Por el simple hecho de vuestras vidas cristianas y vuestros esfuerzos, dais la prueba de que esta vida incluso hoy es posible, y que quienes abandonan los mandamientos de Dios para buscar otros caminos más complacientes con el mundo moderno, son derrotistas que han perdido el espíritu de fe que debería animar a todo católico.

La escuela católica

Esta vida de fe necesita ser protegida, y para poder desarrollarse requiere la escuela católica. Es algo que siempre ha constituido una preocupación mayor de la Iglesia, a tal punto que establece como obligación grave de los padres velar por la educación católica de sus hijos, amenazando, incluso hoy, con sanciones a los que falten a tal deber [3].

Estamos frente a una preocupación grave y muy concreta: ¿dónde encontrar hoy colegios auténticamente católicos, en donde la enseñanza de la fe penetre verdaderamente todas las disciplinas, establecimientos en los que se preparen los futuros padres y madres de familia a los combates necesarios en este mundo para conquistar el Cielo?

Por esta razón, uno de nuestros mayores esfuerzos se refiere a los colegios. A ellos consagramos, en el mundo entero, la mayor parte de nuestros recursos, tanto humanos como materiales. Y de hecho, un centenar de colegios, de diversos tamaños, forman para el mañana a miles de cristianos convencidos.

Los Ejercicios espirituales de San Ignacio

Si la familia y la escuela brindan una protección indispensable a los jóvenes en formación, ¿qué hacer para sostener a los que abandonan el hogar familiar y entran en el mundo? Nos preocupa grandemente la perseverancia de estos jóvenes adultos en el bien y la virtud, y la conservación de sus almas en estado de gracia en un mundo tan pervertido. Para ello no encontramos antídoto más fuerte que los Ejercicios espirituales de San Ignacio, que consideramos desde luego como uno de los mayores tesoros y medios de santificación puestos en nuestras manos – después del Sacrificio de la Santa Misa. Están hechos realmente para nuestro tiempo, y son capaces de dar el valor, la fortaleza y el heroísmo que requieren hoy todas las almas de buena voluntad. Por esta razón, invitamos instantemente a no descuidar tal medio. Sin duda alguna, consideramos los Ejercicios espirituales como una de las punta de lanza de la Fraternidad, y la causa de este verdadero milagro de la gracia que constituye hoy la vida cristiana.

El sacerdote y la Santa Misa

Pero la vida sobrenatural no sería posible sin el sacerdote, instrumento privilegiado, querido y elegido por Dios para difundirla en el Cuerpo Místico, en particular por el sacrificio de la Santa Misa. El vínculo íntimo que debe unir al sacerdote y la Misa, es el testamento que nos legó Mons. Lefebvre, pues la Misa es la fuente de toda santificación y el sacerdote, más aún que los demás, debe nutrirse en ella, para luego alimentar con ella a las almas que le están confiadas: Por ellos Yo me santifico, decía Nuestro Señor, para que ellos también sean santificados en la verdad” (Jn. 17, 19).

Este misterio constituye el corazón de nuestros seminarios. Velamos por ello con celoso cuidado, y atendemos a todo lo que puede servir para engalanar las ceremonias litúrgicas. La belleza de los signos exteriores refleja la sublimidad de los misterios por los que se opera nuestra Redención. De este modo, estas ceremonias, grandiosas e íntimas a la vez, son como un preludio del Cielo.

Tal es el gozo y el privilegio diario de nuestros cerca de 200 seminaristas, así como de los casi 40 preseminaristas repartidos en nuestros 6 seminarios en los 4 continentes. En los Estados Unidos, debido a su creciente número, nos hemos visto obligados a construir un nuevo seminario, en Virginia, que debería quedar techado en la próxima primavera.

A esto se agrega la construcción de bastantes iglesias, un poco en todo el mundo, lo cual muestra el dinamismo de la fe. ¡Sí, realmente, la fe puede mover montañas! Creo que sólo la fe puede explicar este fenómeno que supera las fuerzas humanas. Gracias a Dios, vuestro ardiente celo y constante generosidad hacen posibles tales obras. Os agradezco profundamente. Cuenten con la oración agradecida de los seminaristas, sacerdotes, religiosos y religiosas, que cada día piden a Dios que os retribuya tantos beneficios, al ciento por uno.

Que Nuestra Señora os mantenga en la caridad y en la paz, queridos amigos, y que su Corazón Inmaculado, os conduzca a la bienaventuranza eterna.

[1] Le Sel de la Terre, Flammarion 1997, p. 16 (traducción de la redacción)
[2] Ibid. p. 214.
[3] Cf. Código de 1917, canon 2319, § 2-4; Código de 1983, canon 1366.


LOS SERAFINES SUSURRAN

LA LOGIA CONCILIAR EXISTE Y OPERA.

HAY QUIENES DICEN QUE DELIRAMOS, QUE SIMPLIFICAMOS LA REALIDAD CUANDO DENUNCIAMOS, QUE PRETENDEMOS EXPLICAR LO QUE SUCEDE ACUDIENDO A LA MUY CONOCIDA Y FALSA "TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN".

PERO LA LOGIA ESTÁ, Y AQUÍ HALLAMOS UNA PRUEBA ELOCUENTE DE LA CONJURA QUE OPERA EN EL VATICANO.


Cardenales en El Vaticano


Publicado en SACRO Y PROFANO


LOS SERAFINES SUSURRAN

 

Andrés Beltramo Álvarez


Que en no pocos círculos vaticanos aseguran que el Papa Francisco fue “demasiado bueno” con el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke, al cual decidió mover de su puesto como responsable del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica pero lo mantuvo en Roma como Capellán de la Soberana Orden Militar de Malta. El movimiento fue presentado por algunos sectores mediáticos como una especie de “vendetta” del pontífice contra el purpurado que “lideró” la oposición a la línea aperturista en el más reciente Sínodo de los Obispos.
Es verdad, Burke fue uno de los más férreos opositores a las propuestas de la “vía misericordiosa”. No sólo se manifestó contrario a las tesis del cardenal alemán Walter Kasper, el cual propuso un camino posible para otorgar la comunión a ciertos fieles divorciados y vueltos a casar, después de un “itinerario penitencial”. Burke fue mucho más allá y se dijo contrario a cualquier reforma en los procesos de nulidad matrimonial. Sostuvo esta opinión contra el parecer de una inmensa mayoría de los asistentes al Sínodo, incluso aquellos que coincidían con él en muchas otras cosas.
Y es que Burke es algo más que un purpurado que defiende la sana doctrina. Sus salidas extemporáneas sobre múltiples situaciones han creado no pocos dolores de cabeza. De hecho, todos saben en Roma que fue trasladado al Vaticano luego de una crisis de grandes dimensiones en Estados Unidos, donde estuvo a punto de hacer saltar un plan apoyado por la mayoría de los obispos. El tema se refería a la posición del espicopado ante el gobierno de Obama.
Sus antecedentes vienen de mucho atrás. No tienen que ver sólo con el Papa Francisco, como algunos pretenden hacer creer. Aunque, claro, él mismo se empeñó en provocar, orrillar, casi obligar su salida. Pocas semanas después de la publicación de la exhortación apostólica “Evangelii Gaudium”, en cuya introducción el pontífice dejó bien en claro que se trata de su “documento programático”, Burke salió a decir en una entrevista televisiva que no había encontrado en su mente “cómo definir” los contenidos de la misma y advirtió que, según él, no podía ser parte del magisterio de la Iglesia.
Luego, durante el Sínodo, pretendió hacer pasar ante la prensa un relato que no respondía a la realidad. Mintió cuando dijo que se estaba manipulando la información de la asamblea episcopal a través de la Sala de Prensa del Vaticano. Y se encargó de filtrar que iba a ser removido. “Degradado” dijeron sus defensores. Él mismo confirmó a un periodista que lo iban a cambiar, cuando todavía su designación no había sido publicada. En Roma todos, absolutamente todos, saben que -sea cual sea el Papa- anticiparse a los nombramientos no sólo es una falta de tacto, es también una falta de respeto.
Pero Burke pareció no darse cuenta de eso. Como tampoco se dio cuenta lo mal que iban a ser tomadas sus declaraciones en dos entrevistas distintas. A posteriori las quiso corregir, empeorando las cosas. Un periodista estadounidense (de BuzzFeed) aseguró que el cardenal había dicho que el Papa ha hecho un “grave daño a la Iglesia” por la confusión respecto de su postura sobre la comunión a los divorciados y vueltos a casar. Luego Burke aclaró que no había atribuído al Francisco el daño, sino a la “confusión”. ¿Confusión sobre qué? Confusión sobre la posición del Papa, obviamente. Ergo, no obstante la aclaración, al final lo sugerido por el periodista es lo que se desprendía de las palabras del purpurado, aunque no lo hubiese dicho abiertamente.
Hay una fuerte sensación de que la Iglesia está como una nave sin timón – See more at: http://www.vidanueva.es/2014/10/30/raymond-leo-burke-a-muchos-les-parece-que-la-nave-de-la-iglesia-ha-perdido-la-brujula/#sthash.lqTrkgHI.dpuf
Hay una fuerte sensación de que la Iglesia está como una nave sin timón – See more at: http://www.vidanueva.es/2014/10/30/raymond-leo-burke-a-muchos-les-parece-que-la-nave-de-la-iglesia-ha-perdido-la-brujula/#sthash.lqTrkgHI.dpuf
Hablando con la revista española “Vida Nueva” fue más allá y añadió: “Hay una fuerte sensación de que la Iglesia está como barca sin timón”. ¿A quién se refería con eso de sin timón? ¿Qué otro capitán puede tener la Iglesia sino el Papa?
Por todo esto no resulta extraño que varios curiales hayan ido a hablar directamente con Francisco y le hayan dicho que no le restaba sino pedirle directamente el birrete cardenalicio a Burke. Porque, en la Iglesia, el título de cardenal es concedido en razón del Papa y no viceversa. Los cardenales son consejeros del pontífice en su ministerio universal. Si el barco no tiene timonel, ¿de qué sirven los marineros?

ES UNA GUERRA DE RELIGIÓN


HACE TIEMPO QUE INSISTIMOS EN ELLO.

 

HASTA UN NIÑO LO ENTIENDE.

 

EL FALSO ECUMENISMO: ¿INGENUIDAD O COMPLICIDAD?



Publicado en CHIESA




Es guerra de religión, pero el Papa calla o balbucea

 

 



Frente a la ofensiva del islamismo radical la tesis de Francisco es que "debemos acariciar los conflictos". Y olvidar Ratisbona. Con grave daño también para las corrientes reformistas del Islam



 



por Sandro Magister



 





ROMA, 21 de noviembre de 2014 – Dentro de pocos días el papa Francisco se llegará a Turquía, es decir, al corazón de esa nueva guerra mundial "en pedazos" que él ve que se extiende por todo el mundo.

El califato islámico que se asentó cerca de la frontera turca, entre Siria e Irak, pulveriza las viejas fronteras geográficas, ya que es mundial en su esencia. "La marcha triunfante de los mujaheddin llegará hasta Roma", proclamó a mitad de noviembre el califa Abu Bakr al Baghdadi.

Le han declarado obediencia sectores del Islam de Egipto, de Arabia Saudita, de Yemen, de Argelia y de Libia (que está precisamente frente a las costas italianas). En Nigeria y en el vecino Camerún el movimiento Boko Haram ha extendido el califato también al África subsahariana. Desde Europa y desde Estados Unidos llegan nuevos adeptos.

En la bandera negra del neonato Estado islámico está escrita en caracteres cúficos la profesión de fe: "No existe ningún Dios más allá de Alá y Mahoma es su profeta".

Los cristianos están entre las muchas víctimas de este Islam puritano, que se define como el único verdadero y quiere arrasar también con lo que considera las mayores traiciones del Islam originario: la herejía chiita con epicentro en Irán y el modernismo laicista de la Turquía de Kermal Atatürk, desde cuyo mausoleo el papa Francisco comenzará su viaje.

En Racca, la capital de hecho del califato, la ciudad siria de la que desapareció el jesuita Paolo Dall'Oglio, a las poquísimas familias cristianas sobrevivientes – 15 de 1500 que eran – el nuevo Estado islámico le ha impuesto la yizia, el impuesto de protección, 535 dólares al año, una suma desproporcionada, bajo pena de la confiscación de la vivienda y de sus pertenencias.

En Mosul ya no hay una iglesia donde pueda celebrarse Misa, como no había acontecido ni siquiera luego de la invasión de los mongoles.

Imposible no reconocer en esto las connotaciones de una "guerra de religión" llevada al extremo, combatida en nombre de Alá. Es ilusorio negar la matriz islámica de esta violencia teológica sin límites. Lo ha escrito inclusive la controlada "Civiltà Cattolica", salvo después de ser contradicha por su tremebundo director Antonio Spadaro, el jesuita que se considera intérprete de Francisco.

Sobre el Islam, la Iglesia Católica balbucea, especialmente a medida que sube de grado.

Los obispos de las diócesis de Medio Oriente piden al mundo una protección armada eficaz, la que jamás llega. En Roma, el cardenal Jean-Louis Tauran publica la denuncia más detallada de las atrocidades del califato y declara interrumpida toda posibilidad de diálogo con los musulmanes que no extirpan la violencia desde las raíces.

Pero cuando el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, habla en Nueva York desde la tribuna de la ONU, como hizo el 29 de setiembre, y evita cuidadosamente las palabras tabúes "Islam" y "musulmanes", paga el obligatorio tributo al mantra que niega la existencia de ese conflicto de civilizaciones que está a la vista de todos.

Ciertamente, Parolin eleva la protesta contra la "irresponsable apatía" demostrada por el Palacio de Cristal. Pero es precisamente a la ONU que Francisco exige la única decisión legítima sobre cualquier intervención armada en el teatro medioriental.

El papa Jorge Mario Bergoglio ha restituido a los diplomáticos, en la curia, ese rol que los dos anteriores pontífices habían opacado. Pero en definitiva es él en persona quien dicta los tiempos y los modos de la geopolítica. Más con los silencios que con las palabras.

Se ha callado respecto a las centenares de estudiantes nigerianas raptadas por Boko Haram. Ha callado sobre la joven madre sudanesa Meriam, condenada a muerte sólo porque era cristiana y al final liberada por intervenciones de otros. Calla respecto a la madre paquistaní Asia Bibi, desde hace cinco años en brazos de la muerte, también ella por “infiel”, y ni siquiera da respuesta a las dos afligidas cartas escritas este año por ella, antes y después de la reconfirmación de la condena.

El rabino argentino Abraham Skorka, amigo de Bergoglio desde hace mucho tiempo, ha dicho haber escuchado de él que “debemos acariciar los conflictos”.

Con el Islam, incluso con el más teológicamente sanguinario, el Papa obra de este modo. Jamás llama por su nombre a los responsables. Ha dicho que deben ser "detenidos", pero sin explicitar de qué modo. Reza y hace rezar, como hizo con los dos presidentes israelita y palestino. Invoca al diálogo a cada paso, pero sobre lo que une y no sobre lo que divide.

En el año 2006, primero en Ratisbona y luego en Estambul, Benedicto XVI dijo lo que ningún Papa jamás se había atrevido a afirmar: que la violencia asociada a la fe es el producto inevitable del frágil vínculo entre fe y razón en la doctrina musulmana y en su misma comprensión de Dios.

Y dijo con toda claridad al mundo islámico que éste tenía frente a sí el mismo desafío epocal que el cristianismo ya había afrontado y superado: el de "aceptar las verdaderas conquistas de la ilustración, los derechos del hombre, y especialmente la libertad de la fe y de su ejercicio".

Desde allí tomó vida ese germen de diálogo islámico-cristiano que encontró expresión en la "Carta de los 138 sabios" escrita al papa Joseph Ratzinger por exponentes musulmanes de diversa orientación.

En los días pasados el papa Francisco saludó a algunos de sus representantes, llegados a Roma para una nueva convocatoria de ese diálogo. Pero no se habló de esas cuestiones capitales, el germen se marchitó.

Es que desde hace un milenio que está cerrada en el Islam la “puerta de la interpretación” y no se puede discutir el Corán si no es corriendo un gran riesgo, incluso de la vida.

20/11/14

UN EMPECINAMIENTO EN DIALOGAR CON SORDOS

LA "GUERRA SANTA" MUSULMANA SIEMBRA LA TIERRA DE MÁRTIRES CRISTIANOS.

PERO ...




Publicado en L'OSSERVATORE ROMANO






El saludo del Papa al foro católico-musulmán



 12 de Noviembre de 2014



 


Con una invitación a seguir por la senda del diálogo, el Papa Francisco saludó el miércoles 12 de noviembre, por la mañana, a una delegación del foro católico-musulmán. Antes de la audiencia general, en un estudio del aula Pablo VI, el Pontífice se reunió con los participantes en el encuentro sobre el tema «Trabajar juntos para servir a los demás». Entre los presentes, el cardenal presidente del Consejo pontificio para el diálogo interreligioso Jean-Louis Tauran —con el secretario, padre Miguel Ángel Ayuso Guixot, el subsecretario, don Indunil Kodithuwakku Kankanamalage, y el jefe de oficina para el islam, monseñor Khaled Akasheh— y el arzobispo de Túnez, monseñor Ilario Antoniazzi.





Publicado en RELIGIÓN DIGITAL 



Radio Vaticana entrevista a los maristas de la ciudad siria

Georges Sabé: "El Estado Islámico está

 a las puertas de Alepo"



"No se sabe dónde nos conducirá todo esto"

Redacción, 20 de noviembre de 2014 a las 13:49

 
 

(Maristas).- Reproducimos una entrevista hecha por Radio Vaticana, el 5 de noviembre de 2015, al Hermano Georges Sabé. En esa entrevista, el Hermano marista indica la situación actual de los habitantes de la ciudad de Alepo, dividida desde hace dos años en dos sectores, uno en manos del ejército del gobierno y otro bajo el poder de los rebeldes sirios.

¿Cómo se vive hoy en Alepo?
Hoy en día, la situación es bastante tranquila porque la ciudad está dividida en dos secciones. Es imposible pasar de una parte a la otra. Se necesita hacer un largo viaje. Un viaje que llevaba antes cinco o diez minutos puede requerir ahora once o doce horas porque pasamos de una región a otra: una región está bajo el gobierno y la otra en manos de elementos armados. Existen combates fuera de la ciudad y hay bombas que caen en algunos distritos. Anteayer, cayó una bomba en un barrio cristiano, actualmente vacío. La gente ha abandonado esa zona porque es el objetivo en el que han caído bombas y munición de morteros. La gente está cansada. Después de tres años de guerra, la gente no sabe cómo terminará todo. ¿Cuándo y cómo va a terminar? Además de cansancio, la gente tiene miedo. De las 24 horas del día, 23 son sin electricidad. Pasamos toda la semana sin internet. Gracias a Dios, volvemos a tener agua, algo positivo.

Usted ha dicho que, ante esta situación, muchos habitantes de Alepo eligen el éxodo...
Lamentablemente muchas familias y muchos jóvenes salen de la ciudad casi a diario. Hay una verdadera sangría imposible de detener. Creo que esta hemorragia también proviene del cansancio de la gente porque los horizontes son inciertos. No se sabe dónde nos conducirá todo esto. Prefieren emigrar a países vecinos, en la medida en que son aceptados. El Líbano, actualmente, plantea muchos problemas para permitir el ingreso de los sirios. Tienen suficientes refugiados, desplazados sirios a Líbano. Jordania también plantea muchos problemas. Hay jóvenes que tratan de huir a Turquía, Grecia y los países de Europa, por medios que no son muy legales. En cualquier caso, cada uno hace lo que puede para huir. Hay edificios enteros que quedan vacíos. La gente se marcha y es lo que resulta más difícil.

A pesar de la guerra, ¿no existe ningún motivo de esperanza?
A pesar de todo, le puedo asegurar que hay muchos signos positivos, signos normales de una vida cotidiana, es decir, escuelas que funcionan, la universidad que sigue sus cursos, personas que tienen trabajo y que pueden acudir a él. Hay una gran cantidad de frutas y verduras, los alimentos están llegando. Creo que la ayuda internacional se ralentiza y se orienta a otros puntos calientes. Estamos en un momento en el que Siria no está en primera línea de importancia e interés para los medios de comunicación ni para la política general. Eso cansa a las personas. Estamos cansados. No porque estamos asustados o porque nos sentimos amenazados... Pero, ¿dónde se va llegar? Hemos resistido tres años. Podríamos resistir todavía más pero con un horizonte un poco más abierto que nos permitiera ver que retornaremos a la paz. La solución no se resolverá con las armas. Desgraciadamente, las armas causan muchas heridas en las familias, en las personas. Casi todas las semanas tenemos un funeral de alguna persona que nos es querida y que ha muerto en combate o en bombardeo de un lado o del otro.

En este momento, la atención de los medios de comunicación se concentra más bien en Kobané, en la frontera con Turquía. En Alepo, ¿existe también la amenaza del estado islámico?
Esta es una de nuestras preocupaciones. El estado islámico está a las puertas de Alepo. Por el momento, no se mueve, no avanza. No están muy lejos de la ciudad. La zona de la ciudad bajo control del gobierno no está directamente amenazada, por el momento. Pero en nuestras mentes, esta amenaza existe. Hay un miedo interior que hace que todos nos hagamos la pregunta. ¿Será mejor marcharse ahora o esperar hasta que los dramáticos acontecimientos se presenten y nos obliguen a huir, como sucedió en Mosul?


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