Bienvenidos

Damos la bienvenida a quienes nos visitan. Nuestro propósito es ejercer la defensa y difusión de la tradición católica desde su principal baluarte: la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Especialmente cuando, una vez abiertos ciertos espacios de recuperación frente a la acción devastadora que siguió al Concilio Vaticano II, se ve hoy atacada por muchos falsos tradicionalistas (cismáticos, sedevacantistas, rebeldes sin causa) que pretenden disfrazar de celo apostólico lo que es verdadera deserción.


"La Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación".

(Catecismo de la Iglesia Católica, 81)


"Nuestra identidad es el único medio eficaz para ayudar a la Iglesia a restaurar la Cristiandad"

(Mons. Bernard Fellay, 16 de Julio de 2012)

EN RECUADRO

QUE NO NOS ESCANDALICE LA PASIÓN DE LA IGLESIA


La vemos desfigurada, cargando la cruz y coronada de espinas.

Escarnecida por el mundo y traicionada por muchos que visten de blanco, de escarlata, de negro, de jean.

Pero es la Iglesia, y por eso debemos ver en ella a Nuestro Señor Jesucristo que revive la Pasión en su Cuerpo Místico.

Más que nunca permanezcamos fieles, sosteniendo la Tradición católica cuando tantos huyen pretextando: “No, no es la verdadera Iglesia”, o “La Iglesia ha quedado sin Cabeza Visible”.

Es el testamento que ha dejado nuestro venerado Monseñor Marcel Lefebvre a sus verdaderos herederos.


Ver nuestra entrada LA PASIÓN DE LA IGLESIA

21/9/14

SANTIFIQUEMOS EL DOMINGO

SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, Y COMPRENSIBLE EN ESTA SOCIEDAD LIBERAL Y CONSUMISTA EN QUE VIVIMOS, QUE EL COMERCIO NO RESPETE LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR.

TAMBIÉN SE HA VUELTO MUY FRECUENTE, E INCREÍBLEMENTE ACEPTADO, QUE MUCHOS CATÓLICOS APROVECHEN ESOS DÍAS SAGRADOS PARA HACER SUS COMPRAS, VISITANDO LOS CENTROS COMERCIALES.

DE LO CUAL RESULTA QUE SE ALIENTA A LOS COMERCIANTES A ABRIR SUS NEGOCIOS, Y A EXIGIRLES A SUS EMPLEADOS QUE TRABAJEN, PRIVÁNDOLOS DEL CULTO CATÓLICO Y DEL DESCANSO REPARADOR.

ES MUY NECESARIO RECORDAR A LOS CATÓLICOS SUS DEBERES, TANTO EN LO QUE SE REFIERE A LA REALIZACIÓN DE TRABAJOS SERVILES EN ESOS DÍAS, CUANTO DE EVITAR LO QUE PUEDA INDUCIR A QUE OTROS REALICEN ESOS TRABAJOS Y SE VEAN PRIVADOS DE CUMPLIR SUS DEBERES RELIGIOSOS.

ESTO DICE EL CATECISMO DE SAN PÍO X: 



3º.- Del tercer mandamiento
390.- ¿Qué nos manda el tercer mandamiento: SANTIFICARÁS LAS FIESTAS? - El tercer mandamiento: santificarás las fiestas, nos manda honrar a Dios con obras de culto en los días de fiesta.
391.- ¿Cuáles son los días de fiesta? - En la ley antigua eran los sábados y otros días particularmente solemnes para el pueblo hebreo; en la ley nueva son los domingos y otras festividades establecidas por la Iglesia.
392.- ¿Por qué en la ley nueva se santifica el domingo en lugar del sábado? - En la ley nueva se santifica el domingo, que significa día del Señor, en lugar del sábado, porque en tal día resucitó Jesucristo Nuestro Señor.
393.- ¿Qué obra de culto se nos manda en los días de fiesta? - Se nos manda asistir devotamente al santo sacrificio de la Misa.
394.- ¿Con qué otras obras santifica el buen cristiano las fiestas? - En buen cristiano santifica las fiestas: 1º., asistiendo a la Doctrina cristiana, al sermón y a los divinos oficios; 2º., recibiendo a menudo y con las debidas disposiciones los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía; 3º., ejercitándose en la oración y en obras de cristiana caridad con el prójimo.
395.- ¿Qué nos prohíbe el tercer mandamiento? - El tercer mandamiento nos prohíbe las obras serviles y otras cualesquiera que nos impidan el culto a Dios.
396.- ¿Cuáles son las obras serviles que se prohíben en los días festivos? - Las obras serviles que se prohíben en los días festivos son las obras que se llaman manuales; a saber, los trabajos materiales en que el cuerpo tiene más parte que el espíritu, como las que de ordinario ejecutan los criados, obreros y artesanos.
397.- ¿Qué pecado se comete trabajando el día de fiesta? - Trabajando el día de fiesta se comete pecado mortal; pero excusa de culpa grave la brevedad del tiempo que se emplea.
398.- ¿Hay algunas obras serviles que se permiten los días de fiesta? - Se permiten los días de fiesta las obras que son necesarias a la vida o al servicio de Dios y las que se hacen por causa grave, pidiendo licencia, si se puede, al propio párroco.
399.- ¿Por qué fin se prohíben en las fiestas las obras serviles? Se prohíben en las fiestas las obras serviles para que podamos atender mejor al culto divino y a la salvación de nuestra alma y para descansar de nuestras fatigas. Por esta razón no se prohíbe en ellas algún honesto esparcimiento.
400.- ¿Qué otras cosas hemos de evitar principalmente en las fiestas? - En las fiestas hemos de evitar principalmente el pecado y todo lo que pueda inducirnos a él, como son las diversiones y reuniones peligrosas.

HOY ES DOMINGO

ES EL DÍA DEL SEÑOR.

SEAMOS JUSTOS Y DÉMOSLE LO QUE LE PERTENECE.

VIVAMOS EL DOMINGO SANTAMENTE, COMO ÉL LO QUIERE.

 






Publicado en CATOLICIDAD

EL INFINITO VALOR DE LA SANTA MISA




Fr. Reginald Garrigou-Lagrange O.P. fue un destacado filósofo y teólogo tomista del s. XX. Estudió en la Sorbona y en la Universidad de Friburgo y formó parte del equipo de profesores de Le Saulchoir. Asimismo, enseñó teología en el Angelicum durante muchos años, destacándose por su lucha contra el modernismo.

Formado litúrgicamente con el rito tridentino, fue siempre muy amante y devoto del santo sacrificio de la misa. He aquí un texto resumido de su obra "El Salvador y su amor por nosotros", en la que nos habla de la excelencia y eficacia de la Santa Misa (Colección Patmos, ed. Rialp, Cap. XIV). Leamos su escrito:

Jesucristo, Salvador nuestro, es el Sacerdote principal del sacrificio de la Misa. La oblación interior, que fue el alma del sacrificio de la Cruz, perdura siempre en el Corazón de Cristo que quiere nuestra salvación. Él mismo ofrece todas las Misas que se celebran cada día. ¿Cuál es el valor de cada una de esas Misas? Es importante tener una idea justa, para unirse cada día al santo Sacrificio y recibir más abundantes frutos.

En la Iglesia se enseña comúnmente que el sacrificio de la Misa considerado en sí mismo tiene un valor infinito, pero que el efecto que produce en nosotros es siempre finito, por elevado que sea, y proporcional a nuestras disposiciones interiores. Estos son los dos puntos de doctrina que conviene explicar.
El sacrificio de la Misa considerado en sí mismo tiene un valor infinito
La razón estriba en que, en sustancia, el sacrificio de la Misa es el mismo que el de la Cruz, el cual tiene un valor infinito a causa de la dignidad de la Víctima ofrecida y del Sacerdote que la ha ofrecido, pues es el Verbo hecho hombre quien, en la Cruz, era al mismo tiempo Sacerdote y Víctima. Es Él quien permanece en la Misa como Sacerdote principal y Víctima realmente presente, realmente ofrecida sacramentalmente inmolada. Mientras que los efectos de la Misa inmediatamente relativos a Dios, como la adoración reparadora y la acción de gracias, se producen siempre infaliblemente en su plenitud infinita, incluso sin nuestro concurso, sus efectos relativos a nosotros sólo se extienden en la medida de nuestras disposiciones interiores.

En cada Misa se ofrecen infaliblemente a Dios una adoración, una reparación y una acción de gracias de valor sin límites, y ello en razón de la Víctima ofrecida y del Sacerdote principal, independientemente de las oraciones de la Iglesia universal y del fervor del celebrante.

Es imposible adorar a Dios, reconocer mejor su soberano dominio sobre todas las cosas, sobre todas las almas, que por la inmolación sacramental del Salvador muerto por nosotros en la Cruz. Tal adoración la expresa el Gloria: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Te alabamos, Te bendecimos, Te adoramos, Te glorificamos. Esta adoración la expresa de nuevo el Sanctus y aún más la doble Consagración. Es la más perfecta realización del precepto: Adorarás al Señor tu Dios y al Él sólo servirás. Sólo la infinita grandeza de Dios merece el culto de latría. En la Misa se le ofrece una adoración en espíritu y en verdad de valor sin medida.

En el momento de la Consagración, en la paz del santuario, hay como un gran impulso de adoración que sube hacia Dios. Su preludio es el Gloria y el Sanctus, cuya belleza queda subrayada algunos días por el canto gregoriano, el más excelso, el más simple y el más puro de todos los cantos religiosos; pero cuando llega el momento de la doble Consagración, todos se callan: el silencio expresa a su manera lo que el canto ya no puede decir. Que el silencio de la Consagración sea nuestro reposo y nuestra fortaleza.

Esa adoración, que sube hacia Dios en todas las Misas cotidianas, recae, de alguna manera, como fecundo rocío, sobre nuestra pobre tierra para fertilizarla espiritualmente.

Igualmente, es imposible ofrecer a Dios una reparación más perfecta por las faltas que se cometen diariamente, como dice el Concilio de Trento. No se trata de una nueva reparación, distinta de la de la Cruz: Cristo no muere ni sufre más, pero, según el mismo Concilio, el Sacrificio del altar, siendo substancialmente el mismo que el del Calvario, agrada a Dios más que lo que le desagradan todos los pecados juntos. El imprescriptible derecho de Dios, Soberano Bien, a ser amado por encima de todo no se podría reconocer mejor por la oblación [ofrecimiento] del Cordero [Jesucristo] que quita los pecados del mundo.(Dz 940 y 950, S. Tomás, de Aquino, Suma Teológica III, 48 2).

A menudo nos olvidamos de agradecer a Dios sus gracias, como los leprosos curados por Jesús; de diez, sólo uno se lo agradeció. Conviene ofrecer con frecuencia Misas de acción de gracias. Por cada Misa celebrada, por la oblación y la inmolación sacramental del Salvador en el altar, Dios obtiene infaliblemente una adoración infinita, una reparación y una acción de gracias sin límite.

No olvidemos que el más alto fin del Santo Sacrificio es la Gloria de Dios. Sin embargo hay otros efectos que son relativos a nosotros. La Misa puede obtenernos todas las gracias necesarias para la salvación. Cristo, que siempre está vivo, no deja de interceder por nosotros, (Hebreos 7,25).

¿Cuáles son los efectos que la Misa puede producir en nosotros?
Aunque el sacrificio de la Misa tenga en sí un valor infinito, en razón de la dignidad de la Víctima ofrecida y del Sacerdote principal, los efectos que produce en nosotros son siempre finitos a causa de los límites mismos de la criatura y de los límites mismos de nuestra disposición interior.

Gran número de teólogos, inspirándose en los textos de Santo Tomás, dicen: El efecto de cada Misa no está limitado por la voluntad de Cristo, sino tan sólo por la devoción de aquellos por los que se ofrece. Una sola Misa ofrecida por cien personas, puede serle provechosa a cada una, del mismo modo que si hubiese sido dicha sólo por una.

La razón estriba en que la influencia de una causa universal sólo está limitada por la capacidad de los sujetos que la reciben. Así, el sol ilumina y calienta en un solo lugar tanto a mil personas como a una sola. La influencia de la Santa Misa en nosotros no está pues, limitada más que por la disposición y el fervor de quienes las reciben.

El sacrificio de la Misa, que perpetúa en sustancia el de la Cruz, es de un valor infinito para aplicarnos los méritos y las satisfacciones de la Pasión del Salvador.

Es esto lo que explica la práctica de la Iglesia, que ofrece Misas por la salvación del mundo entero, por todos los fieles vivos y difuntos, por el Soberano Pontífice, los jefes de Estado, los obispos, sin limitar sus intenciones. Actuando así, la Iglesia no piensa en modo alguno que la Misa sea menos provechosa para aquél por quien se aplica especialmente.

En la Misa Cristo sigue ofreciéndose por acto teándrico [acto divino-humano], de valor infinito para aplicarnos los frutos de su Pasión. El límite no proviene de Él, sino sólo de nosotros, de nuestras disposiciones y de nuestro fervor. Como dice Santo Tomás de Aquino, igual que uno recibe más el calor de un hogar si se aproxima a él, así nosotros nos beneficiamos tanto más de los frutos de una Misa a la que asistimos con más espíritu de fe, de confianza en Dios, de amor y de piedad.

La Misa facilita nuestra conversión

En tanto que nos obtiene la gracia del arrepentimiento, nos facilita el perdón de los pecados; no se dicen en vano estas palabras antes de la Comunión: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros. ¡Cuántos pecadores, asistiendo a Misa, han encontrado allí la gracia del arrepentimiento y la inspiración de hacer una buena confesión de toda su vida!

Por razón de que la Misa facilita el arrepentimiento, se sigue que puede ser ofrecida por pecadores incluso endurecidos e impenitentes a los que no se podría dar la Comunión. El santo Sacrificio puede obtenerles suficientes gracias de luz y de conversión. Incluso puede ser ofrecido, como el de la Cruz, por todos los hombres vivos, incluso por los infieles, los cismáticos, los herejes, siempre y cuando no se ofrezca por ellos como si fuesen miembros de la Iglesia. Con esta idea, el Padre Charles de Foucauld, eremita del Sahara [África], celebraba a menudo la Misa por los musulmanes a fin de preparar sus almas para recibir más tarde la predicación del Evangelio
La Misa neutraliza al demonio
El espíritu del mal nada teme tanto como una Misa, sobre todo cuando es celebrada con gran fervor y cuando muchos se unen a ella con espíritu de fe. Cuando el enemigo del bien choca con un obstáculo insuperable, es que en una iglesia, un sacerdote consciente de su propia debilidad y de su pobreza, ha ofrecido la omnipotente Hostia y la Sangre redentora. Hay que recordar el caso de santos que, asistiendo a Misa, en el momento de la elevación del cáliz, han visto desbordarse la preciosa Sangre y deslizarse por los brazos del sacerdote, y los ángeles venir a recogerla en copas de oro para llevarla a aquellos que tienen mayor necesidad de participar en el misterio de la Redención.

La Misa disminuye nuestro purgatorio

El sacrificio de la Misa no sólo perdona nuestros pecados, sino la pena debida a nuestros pecados perdonados, ya se trate de vivos o muertos por quienes se ofrece el sacrificio. Este efecto es infalible; sin embargo, la pena no siempre es perdonada en su totalidad, sino según la disposición de la Providencia y el grado de nuestro fervor. Así se verifican las palabras: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, danos la paz.

De aquí no se sigue que los difuntos que han dejado mucho dinero para que se digan numerosas Misas por su intención, sean librados más rápidamente del purgatorio que los pobres que no han podido dejar nada o casi nada; pues esos pobres, teniendo quizá menos deudas con la Justicia divina, puede ser que hayan sido mejores cristianos y participen más del fruto de las Misas dichas por todos los difuntos y del fruto general de cada Misa.

Finalmente, el sacrificio de la Misa nos obtiene los bienes espirituales y temporales necesarios o útiles para nuestra salvación. Así, conviene, como lo recomendó el Papa Benedicto XV, celebrar Misas para obtener la gracia de una buena muerte, que es la gracia de las gracias, de la que depende nuestra salvación eterna.

Conviene que al asistir a Misa, nos unamos, con gran espíritu de fe, de confianza y de amor, al acto interior de oblación que perdura siempre en el Corazón de Cristo. Mientras más nos unamos así a Nuestro Señor en el momento de la Consagración, la esencia del sacrificio de la Misa, mejor será nuestra Comunión, que es una perfecta participación en ese sacrificio.

Ofrezcamos igualmente las contrariedades cotidianas; será la mejor manera de llevar nuestra cruz, tal como el Señor lo ha pedido. ¡Quiera Dios que tengamos el pensamiento y la fortaleza de renovar esta oblación en el momento de nuestra muerte, de unirnos entonces, por medio de un gran amor, a las Misas que se celebrarán, al sacrificio de Cristo perpetuado en el altar! ¡Podríamos hacer así, del sacrificio de nuestra vida, una oblación de adoración reparadora, de súplica y de acción de gracias, que sea verdaderamente el preludio de la vida eterna!

Los fieles que poco a poco, dejan de asistir a Misa pierden progresivamente el sentido cristiano, el sentido de las cosas superiores y de la eternidad. Hay que encomendar las parroquias y las comunidades donde no se celebra Misa sino de tarde en tarde a aquellos santos del cielo que recibieron el carácter sacerdotal, en particular al alma del Santo Cura de Ars, para que desde arriba, vele sobre los rebaños sin pastor, para que interceda y obtenga a los agonizantes que no son asistidos la gracia de la buena muerte. Hay que pensar en ello a menudo al asistir al santo Sacrificio, y puesto que cada Misa tiene un valor infinito, hay que pedir que ésa a la que asistimos resplandezca allí donde ya no se celebra, donde poco a poco se pierde la costumbre de asistir a ella. Pidamos a Nuestro Señor que haga germinar vocaciones sacerdotales en esos medios; pidámosle sacerdotes, santos sacerdotes, cada día más conscientes de la grandeza del sacerdocio de Cristo, para que sean sus celosos ministros que solo vivan para la salvación de las almas. En los periodos turbulentos la Providencia envía innumerables santos; por eso es necesario pedir al Señor que envíe al mundo santos que tengan la fe y la confianza de los Apóstoles.

TEMA RELACIONADO, EXCELENTE EXPLICACIÓN DE LA SANTA MISA: EL CULTO EUCARISTICO

19/9/14

BAJO EL SIGNO DEL LED


Publicado en ABC.ES




El Vaticano prepara su Constitución Apostólica

ABC / MADRID
Día 18/09/2014 - 12.44h

El borrador está listo y regulará la composición y funcionamiento de la curia





El Papa Francisco, junto al consejo de nueve cardenales con los que prepara la reforma de la curia vaticana


El consejo de nueve cardenales nombrados por el Papa Francisco para ayudarle en su gobierno (G-9) tiene ya un boceto de la introducción de lo que será la nueva Constitución, que regulará la composición y funcionamiento de la Curia.

Tras concluirse la sexta ronda de reuniones desde la constitución de este consejo, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, informó de que existe un "boceto compartido y formulado" de la introducción de la que será la nueva Constitución del Gobierno de la Santa Sede y que sustituirá a la actual "Pastor Bonus", como era el deseo expresado por los cardenales en las pasadas asambleas.

En estas nuevas reuniones, que comenzaron el lunes y concluiyeron en la tarde de este miércoles, siempre con la asistencia de Francisco, se volvieron a analizar los posibles cambios en los dicasterios, los "ministerios" que componen el Gobierno vaticano.

Con la reorganización completada de los organismos económicos vaticanos, los cardenales pasaron a revisar los otros dicasterios de la Curia en el intento de hacerla más sencilla y menos articulada.

Próxima reunión en diciembre
En detalle, Lombardi explicó que en las reuniones de estos tres días se han afrontado aquellos temas que se ocupan de laicos y familia, como por ejemplo la situación de la mujer en la Iglesia y en la sociedad, juventud e infancia o las asociaciones laicales.

Por otro lado, también se afrontaron argumentos relacionados con el dicasterio de Justicia y de Paz, pero también de la caridad, inmigración, salud, y de defensa de la vida y de la ecología

Los cardenales analizaron como "afrontar de manera coordinada e integrada" estos temas de los que se ocupan diferentes dicasterios, explicó Lombardi. El portavoz vaticano precisó que el Consejo de los cardenales no toma decisiones sobre la estructura de la Curia y se limita a hacer propuestas al Papa para la redacción de la nueva Constitución y que será sólo el pontífice quien consultará otros expertos, también a los jefes de dicasterios y después tomará sus conclusiones.

Las dos próximas reuniones del "G9" vaticano serán del 9 al 11 diciembre y otra sucesiva del 9 al 11 de febrero de 2015, informó Efe.

TEÓLOGOS IMPOSTORES

EL PROGRESISMO NO ES CATÓLICO.

LAS REFORMAS QUE IMPULSA LA LOGIA CONCILIAR TAMPOCO LO SON.

NI AUNQUE LAS LLEVEN ADELANTE EN NOMBRE DE LOS POBRES.



Publicado en INFOCATÓLICA




   

La Asociación de Teólogos Juan XXIII: Por supuesto no son católicos


¿La Asociación de Teólogos Juan XXIII es una Asociación Católica?: La respuesta es que hay demasiados errores doctrinales y morales para poder dar una respuesta afirmativa.



Pedro Trevijano Etcheverria


Por Pedro Trevijano Etcheverria



Con relativa frecuencia he encontrado en debates televisivos sobre la Iglesia, especialmente en televisiones no amigas, a gente que se presenta como católica, pero que defiende posturas totalmente contrarias a lo que dice la Iglesia, Su gran argumento para justificar sus afirmaciones, son las diversas sensibilidades que hay en la Iglesia. Cada vez que oigo esa frase, me empieza a oler a chamusquina.

Este olor me aparece especialmente intenso, cuando se trata de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, reunidos esta año del 4 al 7 de Septiembre bajo el lema «La reforma de la Iglesia desde la opción de los pobres».

La opción por los pobres es un mandato clarísimo de Jesús (Mt 11,5; Lc 7,22), pero aunque siempre sea mejorable, cada vez que me dicen que la Iglesia no hace nada por los pobres, contesto con una pregunta: «Cítame una institución que haga más por los pobres que la Iglesia Católica». Todavía nadie me ha sabido contestar.

Pero cuando han sonado todas mis alarmas ha sido cuando he leído el Manifiesto final del Congreso de este año. Tiene diez números, pero voy a copiar solamente los dos primeros:

«1. Comenzamos nuestra reflexión con la pregunta «¿fundó Jesús la Iglesia?». La respuesta es que puso en marcha una comunidad de iguales, un movimiento de hombres y de mujeres, que le acompañaron y se comprometieron en la construcción del Reino de Dios como Buena Noticia para los Empobrecidos. Dicho movimiento continuó en las comunidades cristianas con responsabilidades compartidas y especial protagonismo de las mujeres. En ellas se tomaban las decisiones con la deliberación de todos sus miembros y se tenía como ideal la comunidad de bienes. Con el paso del tiempo este ideal fue desdibujándose hasta desembocar en una Iglesia aliada con el poder, clerical, piramidal y patriarcal, si bien hubo siempre colectivos que trabajaron por la reforma y el retorno al ideal evangélico de vida.» Que Jesús fundó la Iglesia e instituyó a Pedro como su sucesor está clarísimo en los evangelios (Mt 16,18 y Jn 21,15-17). Allí Jesucristo confía a Pedro una misión y una autoridad específica (CEC 552-553) y en el Concilio Vaticano II la Lumen Gentium da a Cristo el título de Fundador de la Iglesia (LG nn. 5 y 8). En una entrevista en el 2012, Juan José Tamayo, uno de los máximos responsables de la Asociación de Teólogos afirma: «El movimiento de Jesús ciertamente no tiene nada que ver con la Iglesia actual… Yo creo que, tal y como está configurada desde hace 17 siglos, la Iglesia es el gran fracaso de Jesús». Personalmente no entiendo como se puede compaginar estas afirmaciones con el final del evangelio de San Mateo: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos (Mt 28,20). Y es que pienso que unas vacaciones por parte de Jesús de diecisiete siglos son un poco largas.

Pero todavía hay más. Ahora hago referencia al número dos: «2.Hoy consideramos necesaria una Reforma radical de la Iglesia, conforme al movimiento de Jesús y como respuesta a los desafíos de nuestro tiempo. Dicha Reforma requiere la práctica de la democracia, el reconocimiento y ejercicio de los derechos humanos, entre ellos los derechos sexuales y reproductivos, así como el gobierno sinodal, vigente durante los primeros diez siglos del cristianismo, con la participación del laicado, que es la base de la Iglesia, para así superar la «incoherencia vaticana», que consiste en defender los derechos humanos y la democracia en la sociedad y no aplicarlos en su seno».

Voy a hacer unos comentarios sobre esto: la práctica de la democracia. Me considero demócrata, pero creo que la Iglesia, fundada por Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, tiene unas verdades o dogmas de fe, entre ellos el Primado del Papa, ante los que tengo que asentir, aunque sólo sea porque creo que el Espíritu Santo sabe más teología que yo. Respeto y defiendo los derechos humanos, pero advierto que bajo la bonita frase «los derechos sexuales y reproductivos», está la destrucción de la familia, el aborto, la eutanasia y todas las barbaridades de la ideología de género, como queda claro en el punto sexto del Manifiesto, donde se nos equiparan todas las opciones y orientaciones sexuales, es decir se da luz verde a una legislación a la que el cardenal Bergoglio no dudó en calificar de diabólica.

Por ello ante la pregunta: ¿La Asociación de Teólogos Juan XXIII es una Asociación Católica?: La respuesta es que hay demasiados errores doctrinales y morales para poder dar una respuesta afirmativa. Por ello la respuesta es no.

                              

18/9/14

UNA RESISTENCIA POSIBLE

LA DE LOS QUE SE HORRORIZAN CON LO QUE VIENE.

 

AUNQUE HAN HECHO MUCHAS CONCESIONES, NO PARECEN DISPUESTOS A TRANSIGIR EN LO QUE NO RESPONDE, EVIDENTEMENTE, AL EVANGELIO.


AUNQUE PAREZCA MENTIRA, SE NIEGAN A ACEPTAR LO QUE UNA MAYORÍA RECIBE CON OJOS COMPLACIENTES ANTE LOS APLAUSOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LOS GOBIERNOS ATEOS QUE IMPERAN EN EL MUNDO.




Publicado en LA NACIÓN

 

Los cardenales conservadores le muestran los dientes al Papa


Cinco purpurados publicarán un libro días antes del sínodo extraordinario sobre la familia, en el que rechazan la eventual apertura de Francisco hacia los divorciados

 

Por Elisabetta Piqué  | LA NACION

 

 Francisco, ayer, al llegar a la audiencia general en San Pedro. Foto: AFP

 




ROMA.- Cuando faltan dos semanas para el inicio del sínodo extraordinario sobre los desafíos de la familia, cinco cardenales del ala conservadora de la Iglesia Católica acaban de escribir un libro en el que reiteran su rechazo total a cualquier apertura en la cuestión de los divorciados vueltos a casar, tal como había sugerido el cardenal Walter Kasper, progresista y cercano al Papa.

En una clara señal de la resistencia que despierta en cierto sector de la Iglesia Jorge Bergoglio -un papa que no se cansa de reclamar una institución que no condene, sino que acompañe a los fieles-, el libro Permanecer en la verdad de Cristo-Matrimonio y comunión en la Iglesia Católica saldrá a la venta en Italia y Estados Unidos el 1° de octubre.

Cuatro días más tarde, una misa en la basílica de San Pedro abrirá el sínodo convocado por Francisco para discutir temas que atañen a la familia, institución que está en crisis y que en las últimas décadas se transformó radicalmente en el mundo, según sondeos encargados por el Papa.

El libro se centra en la cuestión de los divorciados que se han vuelto a casar, a quienes la Iglesia les niega el sacramento de la comunión y ataca la posición más aperturista y bajo el lema de la misericordia del cardenal Kasper.

En febrero pasado, Kasper había sido designado por el Papa para abrir una reunión de purpurados en vista del sínodo. Su disertación había creado revuelo entre los conservadores al proponer una solución para los divorciados vueltos a casar, que se sienten excluidos al no poder comulgar.

Sin poner en duda la indisolubilidad del matrimonio, Kasper llamó a reflexionar sobre la posibilidad de volver a analizar las nulidades matrimoniales y sobre la readmisión en la eucaristía de los divorciados vueltos a casar por civil luego de un período "penitencial".

Los autores del libro son cinco cardenales: los alemanes Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, guardián de la ortodoxia católica; Walter Brandmuller, presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas; el norteamericano Raymond Leo Burke, prefecto de la Signatura Apostólica, y los italianos Carlo Cafarra, arzobispo emérito de Bolonia y teólogo cercano a san Juan Pablo II, y Velasio De Paolis, presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos.

"Los autores están unidos en sostener que el Nuevo Testamento nos muestra que Cristo prohíbe sin ambigüedades el divorcio y sucesivas nuevas nupcias sobre la base del plan original de Dios sobre el matrimonio dispuesto en el Génesis", indica la introducción, adelantada ayer por el Corriere della Sera.

"La solución «misericordiosa» al divorcio apoyada por Kasper no es conocida en la Iglesia antigua y, de hecho, ninguno de los prestigiosos autores la defiende", sentencia.

En febrero, cuando Kasper les puso los pelos de punta a los cardenales conservadores con su propuesta, el Papa lo respaldó: definió su ponencia como un ejemplo de "teología de rodillas".

La salida del libro de los "cinco cardenales enemigos" no sorprendió tanto por su contenido, sino por la operación que cobija. "La elección de salir con un non possumus ("no podemos") -sorprendente por las firmas, los tiempos en que las enuncian y la coordinación que las inspira- indica mejor que otras cosas el grado de afectuosa hostilidad que rodea a Santa Marta", opinó el historiador católico Alberto Melloni en el Corriere della Sera.

"Una hostilidad que el Papa demostró que recibe con jesuítica indiferencia", agregó Melloni, al destacar que Francisco nombró padres sinodales a varios prelados del ala conservadora que se prepara a darle batalla, al menos en la cuestión de los divorciados vueltos a casar.

Ayer, durante la catequesis de la audiencia general, el Papa pareció hablarles a los cardenales "disidentes" cuando llamó a "no ser indiferentes a la suerte de muchos de nuestros hermanos, sino abiertos y solidarios hacia ellos" y a "rechazar siempre las posiciones parciales, unilaterales, que nos encierran en nosotros mismos".

¿PODEMOS QUEDARNOS TRANQUILOS?

Publicado en INFOCATÓLICA



SÍNODO FAMILIA.- NIEGA QUE LA PASTORAL PUEDA CONTRADECIR LA DOCTRINA

El cardenal Renato Martino asegura sobre el Sínodo que la Iglesia no puede traicionar su doctrina

 


 

En una entrevista concedida a La Nuova Bussola Quotidiana, el cardenal Renato Raffaele Martino, ex Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, se muestra tranquilo sobre el resultado del Sínodo extraordinario que comenzará el próximo 5 de octubre. Sobre los ataques a la familia, el prelado cree que «el Sínodo será una ocasión para plantear el desafío» y se reafirmará con claridad la doctrina tradicional de la Iglesia sobre la familia. Y añade que «el debate puede dar lugar a que se den expresiones e intervenciones que no se correspondan con la doctrina de la Iglesia, pero finalmente el sínodo no podrá hacer otra cosa que reafirmar lo que la Iglesia ha dicho siempre acerca de la familia».


Lea la entrevista completa aquí.

POR SUS FRUTOS LOS CONOCEMOS

EN MÉXICO, COMO EN TANTOS LUGARES.


Publicado en EL OBSERVADOR


¿Creyentes no practicantes?

¿Creyentes no practicantes?
Aunque 94 de cada 100 católicos en México se sienten a gusto y reconfortados con la religión, es una minoría la que asiste a la misa dominical
Por Gilberto Hernández García |
Hace unos años, durante la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión para América Latina, se hablaba con preocupación “del porcentaje tan bajo –salvo pocas excepciones– de gente que participa en la misa dominical” en Latinoamérica; sin embargo lo que más inquietaba –y sigue inquietando– a los obispos era la difusión de una mentalidad, una cultura,  que tiende a desacralizar el domingo. Los jerarcas hablaban de una “dilución” del sentido del domingo y de su fundamental importancia para la vida cristiana.  
El tema del encuentro citado  fue  “La misa dominical, centro de la vida cristiana en América Latina”, como un tópico  de capital importancia para el futuro de la Iglesia en el continente. Y es que ya Juan Pablo II había exhortado a pastores y fieles mediante la carta apostólica Novo millennio ineunte, a comprometerse con toda su fuerza en recuperar y custodiar la centralidad del domingo en la vida cristiana, afirmando, además, que “la participación en la Eucaristía debe ser el corazón del domingo”.
México: “creyentes no practicantes”
México, el segundo país con mayor cantidad de católicos, después de Brasil, no queda exento de esa situación de baja asistencia a la Misa dominical.  Según los datos del último censo general, los que profesan la fe católica representarían el 88% de la población nacional. Aunque se hable de que México es un país en franca diversidad religiosa, es innegable que la raíz de la fe católica sigue viva y continua dando identidad al pueblo mexicano.
Sin embargo son muchos los que se consideran “creyentes no practicantes”. ¿De qué se trata? ¿Es posible creer sin tener una práctica, por mínima que sea, que vaya en consonancia con eso que se cree? Algunos estudios estadísticos dan cuenta de esta realidad que, de entrada, resulta paradójica.
Según el estudio “Valores y actitudes de los católicos”, realizado por la empresa Bimsa, encargado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social (IMDOSOC) y hecho público en el año 2006, sólo el 38% de los católicos, en el índice de religiosidad, se consideran de “alta religiosidad”. Este índice se obtiene de tres variables: la importancia de la religión en la vida, la frecuencia de participación en servicios religiosos y el número de veces que reza a la semana.
Sorprenden los contrastes en las respuestas dadas en el ejercicio estadístico. Mientras que la gran mayoría de católicos mexicanos (84 de cada 100) dice que su religión es “muy importante” para ellos, a la hora de hacerla visible mediante la asistencia a la Eucaristía, considerada la práctica más evidente del catolicismo, menos del 40% asiste a la misa dominical. Sin embargo, esto que parecería un “buen puntaje” resulta engañoso.
Veamos los datos concretos a la pregunta: “En el último mes, en promedio, ¿con qué frecuencia asistió a servicios religiosos?”. Las respuestas fueron: “Una vez por semana”, 25; “Sólo en ocasiones especiales”, 25; “Nunca o casi nunca”,19; “Más de una vez por semana” 14; “Una vez al mes”, 14; y “No sabe o no contestó”,2.
Como podrá apreciarse los datos se refieren a “servicios religiosos”, que sin bien por lo general se identifica con la Santa Misa, pueden ser otros como el rosario, una celebración de la palabra u otro acto devocional. Además al señalar la asistencia a ese servicio religioso se indican la veces: a la semana o al mes, pero no indica necesariamente que esa ocasión haya sido un domingo.

17/9/14

UNA JORNADA QUE SERÁ MEMORABLE Y A LA QUE ESTÁN TODOS INVITADOS


PARA LOS QUE SON COMPLACIENTES CON LO ANTINATURAL



Publicado por el P. Alfonso Gálvez

Sodoma y Gomorra


Escrito por P. Alfonso Gálvez. 



 “En el día del Juicio la tierra de Sodoma y Gomorra será tratada con menos rigor que esa ciudad”


Estas palabras son del mismo Jesucristo, y están contenidas en el Evangelio de San Mateo, 10:15.
Y lo primero que se deduce de ellas es que Jesucristo reconoce como verdadero castigo el que sufrieron las dos ciudades. E igualmente, por lo tanto, como verdaderos pecados los que ambas cometieron y por los que sufrieron la ira de Dios, en forma de fuego caído del cielo que las redujo a cenizas. Los cuales quedan suficientemente especificados en la completa narración que hacen del suceso los capítulos 18 y 19 del Libro del Génesis.
Pero las palabras de Cristo fueron pronunciadas para los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares. De donde podemos deducir, con toda seguridad, que el mismo castigo será aplicado a cualquier ciudad que se encuentre en las mismas circunstancias. Por lo que sería llegado el momento de preguntarnos cual pudiera ser esa ciudad, a la que se refiere Jesucristo, y que será tratada con mayor rigor aún que Sodoma y Gomorra. Para lo que quizá podrían ayudarnos las conocidas palabras de San Agustín: Dos amores hicieron dos ciudades: el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios, hizo la ciudad del mundo; el amor de Dios, hasta el desprecio de sí mismo, hizo la Ciudad de Dios (San Agustín, La Ciudad de Dios, Libro 14, capítulo 28).
Aunque es verdad que la ciudad del mundo siempre ha estado en lucha y contraste con la Ciudad de Dios, es evidente que esta contienda ha alcanzado su punto culminante en los tiempos actuales. Los hombres se han decidido por fin a prescindir por completo de Dios ---ahora ya abierta y descaradamente--- y erigir su propia Religión, en la que el culto a Dios ha sido reemplazado definitivamente por el culto a ellos mismos. La Iglesia ha entrado en una nueva fase de su Historia que la hace aparecer como nueva y distinta de lo que había sido hasta ahora. La Jerarquía de la Iglesia no siente ya recato alguno en reconocer que la Iglesia Católica no es la única Iglesia y que, por supuesto, en modo alguno posee el monopolio como camino de salvación. Estamos ante la Iglesia Universal, preconizada por la Nueva Edad, que comprende y abarca a todas las religiones, sean cualesquiera sus creencias y hasta sus no creencias. Ya no cabe duda de que la Ciudad de Dios ha cedido el lugar a la ciudad del mundo.

 Si alguien alberga todavía alguna duda de que la Iglesia de siempre ha cedido su lugar a la Nueva Iglesia, no tiene sino contemplar la nueva y revolucionaria Moral que ahora se practica. La predicación pastoral y difusión pública de la cual, que todavía no se hace abiertamente, se lleva a cabo sin embargo, y de modo muy eficiente, de dos maneras:
En primer lugar, por medio de frases entrecortadas, a menudo bien claras, pronunciadas en forma privada (aunque dando paso a su publicidad), con frecuencia con palabras ambiguas, aprovechando seguramente momentos y ocasiones clave (que parecen venir a propósito para darles acogida), o sancionando favorablemente conductas claramente contrarias a la Moral de la Iglesia. Todo lo cual es pronta y sabiamente recogido por la gran prensa, siempre contraria a la Iglesia y muy dispuesta a dar pleno sentido y pregonar desde los tejados a lo que quizá fue dicho al oído.
En segundo lugar, por medio de la tolerancia y el más completo silencio por parte de prácticamente toda la Jerarquía de la Iglesia.
Los matrimonios entre personas del mismo sexo se celebran como cosa normal y ordinaria en numerosas partes de la Iglesia universal. Los conyuges son bendecidos solemnemente por sacerdotes revestidos con ornamentos sagrados y hasta se les llega a leer en la ceremonia, celebrada en algún lugar determinado, el texto evangélico correspondiente a las bodas de Caná. Al parecer no importan para nada la profanación del Templo como lugar sagrado ni la profanación del Sacramento del Matrimonio, así como tampoco la burla más descarada que se hace a la Iglesia, a los verdaderos cristianos y, en definitiva, al mismo Dios. Y por supuesto, como no podía ser menos, también se bautiza solemnemente a los hijos de matrimonios formados por homosexuales o lesbianas.
Las nuevas prácticas litúrgicas y la nueva Moral se han extendido ya por toda la Iglesia, sin que se oiga voz alguna discordante que ponga un punto de protesta a tan nueva situación. Los sacerdotes imparten tranquilamente la absolución a homosexuales y lesbianas (sin arrepentimiento por su parte) y recomiendan abiertamente el uso de anticonceptivos. El Cardenal Arzobispo de Nueva York autoriza al loby gay (homosexuales, lesbianas y transexuales) para que formen parte del desfile en el día de San Patricio. Es frecuente que, ya dentro de la Iglesia, sean amonestados quienes se atreven a levantar su voz, siquiera sea tímidamente, ante tales cosas. En suma y para abreviar: la Nueva Moral ha suplantado abiertamente en la Iglesia a la que ya se considera como Antigua Moral.
Queda, sin embargo, por formular una pregunta importante con respecto a este tema: ¿Por qué será castigada con más rigor que Sodoma y Gomorra la ciudad que practique los mismos vicios nefandos que los que se llevaban a cabo en esas ciudades? Y la respuesta no parece difícil: aquellas ciudades no habían conocido la Luz del Evangelio, mientras que la actual ciudad del mundo, antes cristiana, ha apostatado claramente de su Fe. Por lo que es evidente que merece mayor castigo.
Y para que no quede duda alguna acerca de la relación de la conducta permitida por la Nueva Moral con los pecados de Sodoma y Gomorra, ahí está el texto de San Pablo en Romanos, 1: 24--30. En el que habla claramente el Apóstol acerca de la impureza con que deshonran entre ellos sus propios cuerpos, describiendo hasta de manera cruda (el texto completo es estremecedor) las conductas nefandas practicadas y mereciendo en sí mismos el pago merecido por sus extravíos.
Por supuesto que la Nueva Moral de la Nueva Iglesia, en la que ya se ha dado cabida claramente a las doctrinas de la herejía modernista, tiene también preparada una respuesta para este tema: La Sagrada Escritura es cosa pasada. No puede ser interpretada sino según los criterios y el pensamiento de los hombres en cada momento histórico. De manera que, según lo cual, lo que era verdad en una época ya no lo es en ésta. La pretendida verdad contenida en la Palabra de Dios no puede serlo sino según el modo de ser interpretada según la filosofía y racionalidad de los hombres que viven en este momento de la Historia.
Lo que sería quizá admisible si no tropezara con un escollo absolutamente insalvable. Y me refiero a las palabras de Jesucristo que contradicen a ese razonamiento de la dependencia de sus Palabras según el tiempo en el que sean oídas, pero no en otro. Y las palabras son exactamente éstas: El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no pasarán.
Por supuesto que cada uno puede hacer su opción. Yo, por mi parte, entre las enseñanzas del Modernismo y las Palabras de Jesucristo, me quedo con las de Jesucristo. Por lo que pueda pasar.
Y ya no quedaría por añadir, con respecto a las nuevas doctrinas de los modernistas, sino las palabras de San Agustín contenidas en su Libro Las Confesiones. En ellas dice el Santo claramente que nova sunt qui dicitis, mira sunt qui dicitis, falsa sunt qui dicitis. Que significan exactamente: Nuevas son las cosas que decís, maravillosas son las cosas que decís, falsas son las cosas que decís.

SI NO ES DE CRISTIANOS INSULTAR ...

¿POR QUÉ NO DICE, DE UNA BUENA VEZ, A QUIÉN O QUIÉNES DIRIGE, EN CONCRETO, SUS REPROCHES REITERADOS DENTRO DE LA IGLESIA?



Publicado en ABC.ES




SOCIEDAD

Papa Francisco: «Los grupos cristianos que se consideran elegidos, mueren»

JUAN VICENTE BOO / CORRESPONSAL EN EL VATICANO
Día 17/09/2014 - 12.29h

Invita a «rechazar las posturas parciales y unilaterales que nos encierran en nosotros mismos»



Papa Francisco: «Los grupos cristianos que se consideran elegidos, mueren»

 

 

El Papa recibe un regalo durante la audiencia de este miércoles
REUTERS
















Subrayando en que el espíritu cristiano es universal y misionero, el Papa Francisco invitó a «rechazar siempre las posturas parciales y unilaterales que nos encierran en nosotros mismos». Un cristiano debe pensar en «la salvación de la humanidad, no sentirse indiferente o ajeno a la suerte de tantos hermanos».

En esa línea de no encerrarse, el Papa advirtió que «los grupos cristianos que se consideran elegidos, mueren: primero en el alma, después en el cuerpo. Porque no generan vida, porque no son apostólicos». Creerse mejores que los demás les lleva al aislamiento y la desaparición.

El Santo Padre comentó que si los Apóstoles se hubiesen mantenido encerrados en el cenáculo de Jerusalén hubiesen creado tan solo una comunidad local, pero, «desde el momento de nacimiento de la Iglesia con la llegada del Espíritu Santo, se extendieron por todo el mundo».

Ante más de setenta mil fieles que participaban en la audiencia general, el Papa rindió homenaje a los misioneros y misioneras que continúan esa tarea y comentó que siguen haciendo mucha falta: «Quizá entre los chicos y chicas que están hoy aquí algunos lo estén pensando. Pues ¡que vayan adelante! ¡que sean valientes!».

El Santo Padre pidió oraciones por su breve viaje de este domingo a Albania, su primera visita a un país europeo. Comentó que ha decidido viajar al pequeño país balcánico «porque han sufrido mucho bajo un régimen ateo, y porque están realizando una pacífica convivencia entre los distintos grupos del país». Albania cuenta con una amplia mayoría de musulmanes en harmonía con los ortodoxos, católicos y otros grupos religiosos, tanto a nivel de la sociedad como entre los miembros del gobierno y las instituciones.

HACIENDO CONCESIONES INADMISIBLES

LO QUE SE VIENE.

 

Francisco y el Cardenal Raymundo Damasceno Assis

 


Según RORATE CAELI, "En el contexto de las elecciones presidenciales en Brasil para este año, la posición cada vez más vaga y comprometida del episcopado brasileño hacia candidatos cuyas opiniones sobre la vida humana, la familia y la sexualidad son muy lejanas a la enseñanza tradicional de la Iglesia no ayuda pero llama la atención.


Un artículo publicado ayer en el más popular diario brasileño "Folha de Sao Paulo", alaba "la retórica más suave y tolerante de Francisco, sobre todo en cuanto a la homosexualidad". El elogio recae particularmente en el el Cardenal Raymundo Damasceno Assis de Aparecida, Presidente del CNBB (Conferência Nacional Dos Bispos do Brasil, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil) quien es descrito como "alineado con declaraciones recientes de Vaticano, que predica una ' más respetuosa y menos severa ' actitud" hacia los homosexuales.


Preguntado sobre las uniones homosexuales legalizadas por el Tribunal brasileño Supremo en 2011, el Cardenal Damasceno Assis se hizo notar al decir:

"Esta es una decisión del Supremo [el Tribunal Federal, el Tribunal Constitucional más alto en Brasil]. Desde luego, para la Iglesia, ello [la unión homosexual] no puede ser comparada con el matrimonio, que es diferente. Pero, en cuanto al respeto para la unión estable entre esta gente, no hay duda que la Iglesia siempre ha tratado de seguir este camino", dijo Damasceno Assis

El Cardenal  Raymundo Damasceno Assis de Aparecida resulta ser uno de los tres Presidentes designados por el Papa Francisc para el Sínodo próximo Extraordinario sobre la Familia.

La dirección que sigue El Vaticano al respecto, y que la logia conciliar se dispone a garantizar en el próximo Sínodo aparece más explícita en un reciente artículo del periodista Andrea Tornielli, enteramente funcional al interés de quienes dominan en la Santa Sede, y que se puede leer en VATICAN INSIDER hoy.